Expectativas de una tienda online

05.12.2020

La información disponible sobre lo que implica crear una tienda online es muchas veces parcial y poco correcta. Es muy fácil que, cuando consideres añadir el canal online a su empresa, lo discutas con personas que tienen una visión limitada. Vamos a ver algunas ideas importantes, posiblemente contrarias a la percepción general.

1. Una tienda online es un negocio, no una web

Aunque la base sea una web, que corre sobre un servidor web y se ve en un navegador web, no es solamente una web - es un negocio, con todo lo que comporta de procesos, reglas, comunicación, personal, stocks, precios, posicionamiento, marketing, inversión, plan de negocio... La web es solamente un componente del canal online que va a añadir a su empresa. Considéralo desde el principio como una línea de negocio nueva, no solamente una web.

2. No es sólo diseño, ventas, informática o marketing

Una tienda online necesita diseño, tiene una base informática, sirve para vender, y tiene un componente de marketing. Pero no debe ser un proyecto de una agencia de diseño, del departamento de IT ni del de marketing o ventas - es un proyecto de desarrollo de negocio, y debe ser reconocido y tratado como tal, por la dirección y por todos los responsables implicados.

3. No es barato

Aunque crear una tienda online es mucho más económico que crear una tienda física, no significa que sea gratis ni barato.

Hay plataformas de comercio electrónico que cuestan 50 € al mes. No te engañes, esas plataformas son para otro tipo de empresa - no para una que aspira a cumplir con unos objetivos de ventas.

Una tienda online es un proyecto complejo que requiere diseño, programadores profesionales, y mucha promoción. Si quieres que el canal genere ventas, debes invertir lo necesario. Como con cualquier negocio.

4. Una tienda online implica mucho trabajo

Eso de que es todo automático y no trae trabajo extra es falso. La creación y gestión de una tienda online representa mucho trabajo: creación del catálogo, atención al cliente, entrega de pedidos, gestión de las devoluciones, promoción, fidelización, reclamaciones y devoluciones, redes sociales, vigilancia de la competencia... No basta con que un administrativo le eche un ojo, debes asignar personal a la gestión de la tienda. A tiempo completo o parcial, depende de cada caso, pero van a tener que dedicar muchas horas de trabajo cada semana, horas que no podrán dedicar a otras tareas, y que evidentemente tienes que pagar.

5. Es un proyecto complejo

Para crear una tienda online que funcione hay que conocer y dominar muchas disciplinas: diseño gráfico, maquetación en HTML, diseño responsive, programación, branding, marketing online, usabilidad, optimización de conversiones, SEO, analítica web... Es muy difícil que una sola persona (sea diseñador, programador, consultor, sobrino...) domine todas esas áreas, siempre hace falta un equipo de varios especialistas participando en cada proyecto.

Si quiere que tu tienda tenga una posibilidad, encárgala a un equipo profesional.

6. No sirve cualquier tienda

Cada empresa es diferente, y su tienda online también. La tienda que sirve para un detallista, no sirve para un mayorista. Como una tienda que vale para vender neumáticos no vale para un supermercado. Tu tienda debe estar hecha a la medida de tu empresa - lo que necesite según su modelo de negocio, productos, clientes, competencia, posicionamiento competitivo. Implantar una solución que se quede corta será poco más que tirar el dinero.

7. No es crear la tienda y empezar a vender

Ojalá...

Una tienda física tiene un público que pasa por delante, y parte de ese público será su clientela. En una tienda online no existe ese público que pasa por delante, tienes que hacer llegar a cada visitante, y eso tiene un coste.

Crear la tienda significa que te podrán comprar - siempre y cuando consigas que lleguen a la tienda - lo que pasará siempre y cuando inviertas lo que hace falta para traerles.

Y, por cierto, no esperes conseguir ningún pedido con el vale-regalo de Google Adwords: te costará mucho más conseguir el primer pedido.

8. Tampoco es traducir la tienda y vender en todo el mundo

Si ya estás vendiendo en tu mercado nacional, puedes traducir la tienda y vender en todo el mundo. Pero invirtiendo, haciendo todo el trabajo de promoción que has hecho primero en tu mercado doméstico. Sólo por traducir la web no vas a conseguir ni un pedido extra.

Entonces, ¿todo es negativo?

No, sólo se trata de que tengas muy claro qué no es una tienda online: no es un método fácil, rápido y barato de conquistar mercados y ganar mucho dinero. Pero si tienes claro que hay que comprometer a toda la empresa, hacer las cosas bien e invertir lo necesario, entonces te damos la bienvenida al apasionante y competitivo mundo del comercio electrónico